Cazadores abaten un jabalí dentro de una zona residencial de Lousame

Sábado de caza, 16:30 h., zona residencial de Vilar de Tállara (Lousame) a lo lejos se escuchan las jaurías de perros, y por las fincas urbanas, entre las casas, empiezan a aparecer cazadores armados con rifles 308W o lo que es lo mismo, con munición de largo alcance similar al 7,62 x 51, munición de guerra, que actualmente usan nuestros ejércitos, la munición 308 win es capaz de matar con total seguridad a una persona a mas de 350 metros de distancia, por lo que su uso resulta extremadamente peligroso en las inmediaciones de zonas habitadas, cuanto mas en mitad de una zona residencial, como se ve en el video.

Los perros venían azuzados, empujando a la presa, un jabalí de tamaño medio, por el borde del río Tállara, justo por donde se encuentra la concurrida senda peatonal fluvial que une Noia con Merelle, un grupo de cazadores esperaba con los coches en la carretera, otros escondidos en el bosque de ribera, al final, y tras varios disparos, el  jabalí salió de la foresta a una braña donde quedó expuesto a los disparos de la manada de «valientes» y donde finalmente fue abatido, como se puede ver en las imágenes, a unos 65 metros de la vivienda mas cercana, considerándose esa una zona de seguridad (100 m.) según el artículo 42 de la Ley de caza de Galicia, y estando prohibido no sólo disparar en esa zona, sino incluso portar armas cargadas, segun el artículo 43 de esa misma ley

En este video queda patente la irresponsabilidad de los cazadores.
En la imagen se aprecia donde estaban los cazadores y donde cayó abatido el jabalí

Resulta bochornosa la falta de respeto que demuestran los cazadores, ya no por la legislación y la fauna salvaje, sino por la vida de las personas, cualquier de los disparos realizados en esa zona, de «perderse» la bala, resultaría mortal para un ser humano a una distancia superior a 350 metros, radio que ahí alcanza a 48 viviendas, y a una población de mas de 100 personas, muchas de ellas niños y niñas, que a esas horas, las cuatro y media de la tarde de un sábado soleado, estaban haciendo vida en sus jardines o paseando por los senderos y caminos de la zona.

También resulta bochornosa e insultante la impunidad con la que esta gente campa a sus anchas por zonas residenciales, fincas y espacios privados o públicos, carreteras, senderos o ríos, zonas de seguridad prohibidas para la caza, sin que nadie haga nada; no estamos hablando de un pescador furtivo que con nocturnidad se mete a pescar entre los árboles, estamos hablando de una cuadrilla de una docena de hombres, con una flota de vehículos y remolques, jaurías de perros y armas cuyos disparos se escuchan a kilómetros de distancia, no se esconden, lo hacen a plena luz del día ¿Por qué? Porque saben que de oficio nadie hace nada… los responsables de vigilar, controlar, evitar y sancionar estas conductas están saturados e incluso desmotivados….hasta que haya un accidente…

Momento en que capan al jabalí recién abatido

Tanto las fotos como los videos están seleccionados o editados (cortados) de modo que  no se identifique a los escopeteros, las docenas de fotos y videos originales donde se identifica a todos los componentes de la cuadrila y las matrículas de los vehículos pasan a formar parte de la documentación adjunta a la denuncia que será interpuesta en los próximos días en el SEPRONA.

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