Una vez decretado el estado de alarma por coronavirus Covid-19, y siendo conscientes de que nos espera una buena temporada de encierro, continuamos haciendo lo que se puede desde la ventana de casa en el casco urbano de Noia. Creo que no somos demasiado conscientes de la fauna urbana que, sin darnos cuenta, puede llegar a posarse frente a nuestros ojos sin salir de casa.
Mis ventanas desgraciadamente no dan a parques ni jardines, unas dan a los tejados de un par de edificios, y otras permiten una vista interesante de parte de la ensenada de la Ría en la zona del paseo marítimo.