10 aves migratorias que puedes ver este otoño desde el paseo marítimo de Noia

El otoño convierte la Ría de Muros e Noia en un lugar privilegiado para observar aves migratorias. Descubre diez especies que puedes buscar desde el paseo marítimo de Noia.

10 aves que ver en otoño desde elpaseo marítimo de Noia

El otoño transforma la fachada marítima de Noia en un auténtico balcón hacia uno de los grandes espectáculos de la naturaleza: la migración de las aves.

Cuando termina la época de reproducción en el norte de Europa y las regiones árticas, miles de aves emprenden su viaje hacia zonas más templadas. Muchas utilizan las rías, estuarios, marismas y playas de Galicia como lugares de descanso y alimentación antes de continuar su viaje o establecerse aquí durante el invierno.

La Ría de Noia e Muros es especialmente interesante para la observación de aves acuáticas y limícolas. En el entorno de Noia pueden observarse durante distintas épocas del año cantidad y variedad de aves limícolas y otras aves asociadas a las zonas intermareales.

Para quienes disfrutan de la observación de aves, el paseo marítimo de Noia ofrece una ventaja extraordinaria: permite observar la fauna sin necesidad de realizar grandes desplazamientos y desde la comodidad de una acera y una barandilla. Solo hace falta elegir bien el momento, especialmente cuando la marea deja al descubierto las zonas de alimentación.

La lista podría ser enorme, pero hemos seleccionado a estas 10 aves migratorias que puedes buscar este otoño desde el paseo marítimo de Noia.

Correlimos tridactilo Mirando paxaros Ría de Noia

1. Correlimos tridáctilo (Calidris alba)

El correlimos tridáctilo es uno de los pequeños viajeros más característicos de nuestras costas. Su nombre hace referencia a una particularidad anatómica: sus patas tienen tres dedos, sin dedo posterior. En otoño presenta un plumaje predominantemente grisáceo y blanco, mientras que durante la reproducción adquiere tonos más contrastados.

Cría en las regiones árticas de América, Groenlandia y el norte de Asia. Durante el invierno abandona aquellas latitudes y se desplaza hacia las costas templadas y tropicales, llegando hasta el sur de África y Sudamérica. En España es principalmente migrante e invernante, con movimientos otoñales especialmente marcados entre septiembre y octubre.

En la Ría de Noia e Muros conviene buscarlo en las zonas intermareales cuando baja la marea. Corre rápidamente junto al agua, persiguiendo pequeños invertebrados que quedan al descubierto con el movimiento de las olas. Su comportamiento incansable lo convierte en una especie muy entretenida de observar y fotografiar.

Aguja colinegra Mirando paxaros Ría de Noia

2. Aguja colinegra (Limosa limosa)

La aguja colinegra es una limícola de tamaño grande, fácilmente reconocible por su largo pico recto, sus largas patas y el contraste entre el dorso pardo y el vientre claro. En vuelo destaca una característica banda blanca en las alas y la cola, mientras que su cola termina en una franja negra que da nombre a la especie.

Cría principalmente en zonas húmedas del norte y centro de Europa y Asia, donde ocupa praderas húmedas, marismas, turberas y otros terrenos encharcados. Tras la reproducción emprende su migración hacia el sur, alcanzando la península ibérica y, en muchos casos, el África subsahariana.

En Galicia puede observarse principalmente durante los pasos migratorios y la invernada, generalmente asociada a estuarios, marismas y zonas intermareales. En la ensenada de Noia puede aparecer alimentándose durante la bajamar, introduciendo su largo pico en el barro para capturar gusanos, moluscos y otros pequeños invertebrados.

ARCHIBEBE CLARO Mirando paxaros Ría de Noia

3. Archibebe claro (Tringa nebularia)

El archibebe claro destaca por sus largas patas verdosas, su pico largo ligeramente curvado hacia arriba y su aspecto elegante. Cuando camina por aguas poco profundas resulta relativamente fácil distinguirlo de otros archibebes gracias a su tamaño y a su característica silueta.

Cría en regiones septentrionales de Europa y Asia, asociándose durante la reproducción a zonas húmedas, lagunas, turberas y orillas de ríos. Después de la temporada reproductora se desplaza hacia latitudes más cálidas, donde utiliza estuarios, marismas, lagunas costeras y rías para alimentarse y descansar.

En Galicia es una especie habitual durante los movimientos migratorios y está presente en numerosas rías. El paso primaveral tiene un máximo muy marcado en abril, mientras que el paso postnupcial comienza a finales del verano y se prolonga durante el otoño.

En el paseo marítimo de Noia merece la pena observar los bordes fangosos durante la marea baja, donde puede caminar lentamente buscando gusanos, crustáceos y otros pequeños invertebrados.

Archibebe común Mirando paxaros Ría de Noia

4. Archibebe común (Tringa totanus)

El archibebe común es una de las limícolas más reconocibles de la ría. Sus patas rojo-anaranjadas, el pico con la base rojiza y el llamativo blanco de la parte posterior del ala permiten identificarlo con relativa facilidad, especialmente cuando levanta el vuelo.

A diferencia de otras especies de esta lista, el archibebe común sí cuenta con poblaciones reproductoras en España (no en Galicia), aunque distribuidas de forma bastante dispersa. Cría desde abril hasta comienzos de julio en marismas, saladares, canales, humedales y otros ambientes con vegetación baja.

Durante el otoño aumenta la presencia de ejemplares procedentes de otras zonas de Europa, y muchos permanecen en la península durante el invierno. Es una especie bastante adaptable y puede formar pequeños grupos en las áreas de alimentación y descanso.

En Noia podemos buscarlo sobre todo en los márgenes intermareales. Camina por el barro mientras captura moluscos, crustáceos, gusanos y otros invertebrados acuáticos.

Espátulas Mirando paxaros Ría de Noia

5. Espátula común (Platalea leucorodia)

Pocas aves resultan tan espectaculares como la espátula común. Su gran tamaño, plumaje blanco y, sobre todo, su largo pico terminado en forma de espátula hacen que sea prácticamente inconfundible.

La especie se reproduce en diferentes humedales de Europa y Asia, mientras que una parte importante de la población de Europa occidental migra hacia los humedales costeros de Mauritania y Senegal. España alberga importantes poblaciones reproductoras, especialmente en Andalucía occidental, pero durante los movimientos migratorios la especie puede aparecer en numerosas zonas húmedas de la fachada atlántica.

La espátula se alimenta recorriendo aguas someras y moviendo lateralmente su peculiar pico para localizar peces pequeños, crustáceos y otros organismos acuáticos.

La Ría de Noia e Muros es un lugar especialmente interesante para observar espátulas, y el entorno de Noia figura entre las zonas de la ría donde las espátulas comunes tienen una presencia destacada y ya abundante, con citas de grupos de mas de 50 individuos.

chorlito gris Mirando paxaros Ría de Noia

6. Chorlito gris (Pluvialis squatarola)

El chorlito gris es otra de las grandes estrellas de la migración otoñal. En invierno presenta un plumaje grisáceo y blanco bastante discreto, pero durante la época reproductora luce un espectacular contraste entre las partes superiores oscuras y las zonas inferiores negras.

Es una especie estrictamente migradora que se reproduce en las tundras de las regiones árticas de Eurasia y Norteamérica. Después de criar, abandona esas latitudes y se dirige hacia las costas templadas y tropicales, donde encuentra abundante alimento en las zonas intermareales.

En España es especialmente importante durante la invernada en las costas atlánticas, con Galicia entre las regiones donde se concentra una parte significativa de la población invernante. Los primeros ejemplares procedentes de Siberia y del norte de Europa suelen comenzar a llegar a partir de septiembre.

Durante la marea baja podemos encontrarlo alimentándose en fangos y arenales. Suelen observarse individuos solos o pequeños grupos, aunque en lugares favorables pueden concentrarse numerosos ejemplares.

Gaviota cana Mirando paxaros Ría de Noia

7. Gaviota cana (Larus canus)

Entre las numerosas gaviotas que podemos encontrar en la costa gallega, la gaviota cana merece una atención especial. Es de tamaño medio, algo más pequeña y delicada que la gaviota patiamarilla, con cabeza redondeada, pico amarillo, dorso gris claro y partes inferiores blancas.

Se reproduce principalmente en las regiones boreales de Europa y Asia, ocupando ambientes muy variados, desde humedales y marjales hasta costas, islotes y zonas interiores. Fuera de la época reproductora se convierte en una especie migradora que se desplaza hacia zonas más templadas.

En España es principalmente invernante, regular pero escasa, y sus mayores concentraciones se encuentran en las costas cantábricas y atlánticas, especialmente en Galicia.

Los primeros ejemplares pueden comenzar a aparecer durante el otoño y su presencia aumenta con la llegada del invierno. En el paseo marítimo de Noia conviene revisar cuidadosamente los grupos de gaviotas: entre las patiamarillas y reidoras puede esconderse alguna gaviota cana.

Charran patinegro Mirando paxaros Ría de Noia

8. Charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis)

El charrán patinegro es probablemente una de las aves más espectaculares que podemos observar sobre la ría. Esbelto, de alas largas y puntiagudas, presenta un característico pico negro con la punta amarilla y patas negras. Su técnica de pesca es impresionante: localiza los peces desde cierta altura y se lanza en picado al agua.

Las poblaciones europeas crían en colonias situadas en zonas costeras, como playas, dunas, islotes, salinas y marismas. En España las principales colonias reproductoras se encuentran actualmente en humedales mediterráneos, aunque durante la migración puede observarse a lo largo de prácticamente todas las costas españolas.

Tras la reproducción, inicia la migración principalmente durante septiembre y octubre. Muchas aves europeas pasan el invierno en las costas atlánticas de África, aunque algunos ejemplares permanecen en las costas ibéricas.

En la Ensenada de Noia podemos buscarlo con marea alta, especialmente cuando está pescando.

chorlitejo grande Mirando paxaros Ría de Noia

9. Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)

Pequeño, compacto y muy activo, el chorlitejo grande es una de las limícolas que mejor representa la llegada del otoño a las costas gallegas. Tiene las partes superiores pardas y las inferiores blancas, además de un característico collar negro y una banda facial oscura. En vuelo destaca una marcada franja blanca en las alas.

Cría principalmente en las regiones septentrionales de Europa, desde las costas atlánticas y el norte de Europa hasta Islandia y las zonas árticas de Rusia. Durante la migración y la invernada ocupa playas, estuarios, rías, marismas y otras zonas húmedas.

En el noroeste ibérico el paso postnupcial comienza a detectarse desde finales de agosto y principios de septiembre, siendo este uno de los mejores momentos para observarlo.

En Noia podemos localizarlo en las zonas fangosas y arenosas descubiertas por la marea. Corre rápidamente mientras busca pequeños invertebrados en la superficie.

Cerceta común Mirando paxaros Ría de Noia

10. Cerceta común (Anas crecca)

La cerceta común es el pato más pequeño de los que podemos encontrar habitualmente en nuestras zonas húmedas. Los machos adultos presentan durante el invierno una combinación muy característica de cabeza castaña con una amplia franja verde alrededor del ojo, mientras que las hembras tienen un plumaje mucho más discreto.

Su área reproductora se extiende por buena parte de las regiones septentrionales de Europa y Asia. En España la reproducción es muy localizada, mientras que durante el invierno recibimos numerosos ejemplares procedentes principalmente del norte y centro de Europa.

Las primeras aves migradoras pueden aparecer desde finales del verano, aumentando progresivamente durante septiembre y octubre. En los humedales adecuados puede permanecer durante todo el invierno.

En el entorno de Noia habrá que buscarla en zonas tranquilas de aguas someras, especialmente en áreas protegidas de la ría. Su pequeño tamaño hace que sea fácil pasarla por alto entre otros patos.

El mejor momento para observar aves migratorias en Noia

Si quieres descubrir estas especies desde el paseo marítimo de Noia, hay un factor que resulta especialmente importante: la marea.

Durante la bajamar, el fango y las zonas intermareales quedan expuestos y aparecen multitud de pequeños organismos que sirven de alimento a las limícolas. Es entonces cuando correlimos, agujas, archibebes y chorlitos se concentran en las zonas de alimentación.

El otoño en el paseo marítimo de Noia es especialmente interesante porque coinciden los ejemplares que están realizando su migración hacia el sur con las primeras aves que permanecerán en Galicia durante el invierno. Además, algunas especies pueden permanecer durante semanas en la ensenada antes de continuar su viaje.

Conviene llevar prismáticos o telescopio terrestre y observar desde la distancia prudente que proporciona el paseo. Las aves migratorias necesitan alimentarse y descansar para afrontar viajes que, en algunos casos, recorren miles de kilómetros, y ahí entra en juego la escollera de Noia, una isla artificial, donde como norma general las aves descansarán y se sentirán a salvo.

Una ría para mirar con otros ojos

Observar aves desde el paseo marítimo de Noia demuestra que la naturaleza no siempre está lejos de nosotros. Con un poco de paciencia, unos prismáticos y conocimiento de las especies, una simple caminata puede convertirse en una auténtica jornada de observación de fauna.

Las aves migratorias dependen de una cadena de humedales, estuarios, playas y zonas intermareales que conectan Europa con África y las regiones árticas. Proteger estos espacios significa conservar también las rutas migratorias que utilizan año tras año.

Este otoño, cuando camines por el paseo marítimo, detente unos minutos, mira hacia la ría y observa los grupos de aves que se alimentan con la bajada de la marea o que descansan en la escollera con la pleamar. Quizá entre ellas descubras un correlimos tridáctilo, una aguja colipinta, un chorlito gris o incluso una espectacular espátula.

Preguntas frecuentes sobre las aves migratorias de Noia

¿Cuál es la mejor época para ver aves migratorias en Noia?

El otoño, especialmente entre agosto y octubre, es uno de los periodos más interesantes para observar aves migratorias en la Ría de Muros e Noia. Algunas especies comienzan a llegar a finales del verano, mientras que otras alcanzan sus mayores efectivos entre septiembre y diciembre.

¿Necesito un telescopio para observar aves en el paseo marítimo?

No es imprescindible, incluso a simple vista se pueden identificar muchísimas aves, pero al menos unos prismáticos permiten disfrutar de muchas mas especies, especialmente las aves que se alimentan en el limo sin acercarse al paseo. Un telescopio resulta muy útil para identificar ejemplares que permanecen más alejados.

¿Influye la marea en la observación de aves?

Sí. La bajamar suele ser especialmente interesante para la actividad de limícolas, ya que deja al descubierto zonas de barro y arena donde pueden encontrar pequeños invertebrados. La pleamar por el contrario hace que cientos de aves de decenas de especies se concentren a descansar en la escollera.

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