Como su propio nombre indica, este grillo es un habitual de zonas de matorral y monte bajo, podemos deleitarnos o enloquecer con su «canto» en los brezales y toxeiras de cualquier monte de los que rodean a la ría, pero no es raro encontrarlo mucho mas abajo, incluso en los espacios dunares o en parques y jardines. El «aguijón» de su parte posterior, contra la creencia popular no es tal, es una herramienta de las hembras, inofensiva para nosotros, llamada oviscapto, con la que perfora el suelo, creando un agujero donde depositar posteriormente los huevos. En la imagen se ve una hembra, con ovicapto, y un macho.
Fotografía realizada en 2020 en el Monte Iroite (lousame)
Cámara Fuji finepix HS50 EXR
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