Aunque su forma recuerda a la de las culebras e incluso sus movimientos se asemejan al de estas, nada mas lejos de la realidad en cuanto a este escurridizo saurio, que básicamente y sin entrar en demasiados detalles, es un inofensivo lagarto al que la evolución ha dejado sin patas.
Dos rasgos característicos de los lagartos y ausentes en las culebras los delatan, y son la existencia de párpados y los diminutos y casi imperceptibles orificios auditivos.
Lo encontraremos en brezales, huertos, claros de bosque e incluso en zonas dunares, especialmente si están próximas a masas o corrientes de agua dulce.
Fotografía realizada en 2021 en Argalo (Noia)
Cámara Nikon Coolpix P1000
Comentarios



