Es quizás, nuestra joya herpetológica, un endemismo del Noroeste peninsular y único representante de su género en España, de hábitos principalmente nocturnos o crepusculares. Relativamente abundante en las zonas de montaña a ambos márgenes de la ría, podemos encontrarla con mayor facilidad en las pocas y pequeñas manchas supervivientes que aún quedan de bosque caducifolio, y en menor medida en brezales, toxeiras o incluso en eucaliptales, siempre y cuando tenga próximo un arroyo, por pequeño que sea, con aguas limpias donde sus larvas puedan desarrollarse.
Fotografía realizada en 2018 en Corral de Orro (Noia)
Cámara Fuji Finepix HS50 EXR
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