Sin duda, nuestra joya azabache, la variedad cromática melánica de nuestra Víbora, un reptil erróneamente odiado y temido, que si, que en caso de mordedura, puede inocular un veneno que en personas con enfermedades previas o niños muy pequeños podría incluso producir la muerte, pero que como norma general no produce mas que una inflamación y algo de dolor, que con tratamiento desaparece en pocos días.
Podemos encontrarla en casi todos los ecosistemas, desde las cimas de las montañas hasta los espacios dunares.
Fotografía realizada en 2020 en el Monte Iroite (Lousame)
Cámara Nikon Coolpix P1000
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