Digital o estraloque, una vez mas la salud y la muerte en una misma planta.

Digitalis purpurea posee digitalina, una toxina capaz de intervenir en el funcionamiento del corazón, esa toxina fue utilizada desde el siglo XVIII como estimulante cardiaco, para superar arritmias y otros trastornos

Digitalis purpurea; digital, dedalera, estraloque, abeluria, tiene tantos nombres como flores en su tallo.
Se trata de una planta perenne o bienal que el primer año genera un «discreto» cúmulo de hojas en roseta y el segundo año produce el conocido tallo de hasta 1,70 metros de altura adornado con las magníficas flores tubulares de color rosa y púrpura; eso hace que, por zonas, se intercalen los años de abundancia de sus flores.

En nuestra ría es abundante, descendiendo esa abundancia a medida que nos acercamos al nivel del mar, ocasionalmente podemos encontrarla hasta en los arenales costeros, pero los claros del bosque o el brezal en las laderas de las montañas, los márgenes de los  caminos y cualquier talud soleado será el lugar idóneo donde encontrarla, resultando extremadamente abundante en algunas zonas del Monte Iroite (Lousame).

Flores de de digital o estraloque (Digitalis purpurea)

Esta planta posee digitalina, una toxina capaz de intervenir en el funcionamiento del corazón, esa toxina fue utilizada desde el siglo XVIII como estimulante cardiaco, para superar arritmias y otros trastornos del corazón; tiene un potente poder diurético ayudándonos a desprendernos de exceso de sales, líquidos y grasas, es buena para el dolor de cabeza y hasta es un potente antibacteriano, aplicando directamente sobre las heridas los jugos de sus hojas machacadas.
El evidente riesgo que implica el control de las cantidades y las dosis a aplicar de los extractos de las distintas partes de esta planta, pudiendo pasar de ser curativa a mortal si se consume inadecuadamente, la ha hecho, desgraciadamente, formar parte del libro negro de la flora y fauna, quedando considerada incluso como una mala hierba a destruir, preciosa, pero descartable.

Detalle del interior de una flor de digitalis purpurea

En la naturaleza existen variedades cromáticas de las flores de esta planta, en la ría no son muy frecuentes, pero si se busca siempre pueden aparecer algunas flores blancas o incluso amarillentas.
Los llamativos colores de las variedades naturales como las conseguidas artificialmente, han convertido a esta planta en una especie preciada en jardinería en distintas partes del mundo.

Ejemplar blanco de digitalis purpurea (alba) encontrado en el Monte Iroite
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